“La parte venezolana aprovechó para actualizar al gobierno de Guyana sobre la abrumadora participación que tuvo la consulta popular, generando un mandato inapelable para las instituciones venezolanas sobre la ruta a seguir para la solución de esta controversia territorial, que es el Acuerdo de Ginebra firmado entre las partes en 1966”, declara el documento de la cancillería.
